El
patrimonio digital consiste en recursos únicos que son fruto
del saber o la expresión de los seres humanos. Comprende recursos
de carácter cultural, educativo, científico o administrativo
e información técnica, jurídica, médica
y de otras clases, que se generan directamente en formato digital o
se convierten a éste a partir de material analógico ya
existente. Los productos “de origen digital” no existen
en otro formato que el electrónico.
Los
objetos digitales pueden ser textos, bases de datos, imágenes
fijas o en movimiento, grabaciones sonoras, material gráfico,
programas informáticos o páginas Web, entre otros muchos
formatos posibles dentro de un vasto repertorio de diversidad creciente.
A menudo son efímeros, y su conservación requiere un trabajo
específico en este sentido en los procesos de producción,
mantenimiento y gestión.

Muchos
de esos recursos revisten valor e importancia duraderos, y constituyen
por ello un patrimonio digno de protección y conservación
en beneficio de las generaciones actuales y futuras. Este legado en
constante aumento puede existir en cualquier lengua, cualquier lugar
del mundo y cualquier campo de la expresión o el saber humanos.
Antecedentes
En
su 31ª reunión, la Conferencia General aprobó la
Resolución 34, en la que llamaba la atención sobre el
patrimonio digital existente en el mundo cuyo volumen aumenta sin cesar
y sobre la necesidad de emprender una campaña internacional para
salvaguardar la memoria digital en peligro de desaparición. La
Conferencia General invitó asimismo al Director General a preparar
para la 164ª reunión del Consejo Ejecutivo un documento
de trabajo en que figuraran los elementos de un proyecto de carta para
la preservación de documentos de origen digital, que se sometería
a la aprobación de la Conferencia General en su 32ª reunión
(2003), y también a alentar a organizaciones gubernamentales
y no gubernamentales y organismos nacionales, internacionales y privados
a garantizar que la preservación del patrimonio digital sea altamente
prioritaria dentro de las políticas nacionales.
En
cumplimiento de lo anterior, el Director General presentó al
Consejo Ejecutivo el documento 164 EX/21, en el que se destacaban los
principios que deben guiar la preservación y la accesibilidad
permanente del patrimonio digital mundial, cuyo volumen aumenta sin
cesar, y se presentaban los elementos de un proyecto de carta y de estrategia
para la preservación de dicho patrimonio.
Muchos
oradores felicitaron al Director General por el informe y expresaron
su apoyo a la estrategia propuesta. Varios Miembros del Consejo señalaron
la apremiante necesidad de que la UNESCO actuara con rapidez en este
ámbito, aun reconociendo que era preciso examinar detenidamente
y en toda su complejidad ese tema, que está en continua evolución.
Algunos oradores destacaron la necesidad de celebrar un mayor número
de reuniones regionales de expertos y de intensificar la colaboración
con otros interlocutores como el sector privado y los fabricantes. También
se hizo hincapié en la importancia de la sensibilización,
y se habló de la cuestión del derecho de autor y de los
problemas que plantean las disparidades de nivel tecnológico.
Varios oradores pidieron aclaraciones sobre el significado de los términos
“carta” y “declaración”. El representante
del Director General señaló que ambos términos
eran en gran medida equivalentes y designaban un mismo tipo de documento,
jurídicamente no vinculante. Se destacó la necesidad de
que los Sectores de Comunicación e Información y de Cultura
colaboraran en este terreno.
Asimismo,
se insistió muy especialmente en que el trabajo de elaboración
del contenido de la Carta debía basarse en un amplio proceso
de consultas.
Directrices:
Centro de descarga
Reunión
de Consulta Regional sobre Preservación del Patrimonio Digital
en América Latina y El Caribe
Más
Información:
Decisión
del Comité Ejecutivo e Informe sobre el Proceso de Consultas
Lista
de organizaciones a las que se consultó sobre el anteproyecto
de carta
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